Medidas contra el COVID-19: Distanciamiento social


  El distanciamiento social fue la primer medida preventiva implementada por los gobiernos para frenar el avance del Coronavirus. Esta medida consiste en que cada ciudadano reduzca lo más posible el contacto con otras personas para, de esta forma, reducir el riesgo de contagio, frenando la velocidad de propagación del Coronavirus.
  Pero, ¿Cómo, realmente, debemos aplicar el distanciamiento social en nuestra vida cotidiana?

  Lo primero es evitar reuniones masivas, es decir, de 10 personas o más. ¿Por qué? Porque de esta manera si una persona está enferma sin saberlo, ya sea que es un cuadro asintomático o que el virus aún se encuentra aún en estado de incubación, la cantidad de personas que se podrían contagiar disminuye.

  Mantener la sana distancia entre personas. El coronavirus se puede transmitir mediante pequeñas gotas de saliva que salen de nuestra boca al hablar; sin embargo, estas gotas difícilmente pueden atravesar los dos metros de distancia a través del aire, por lo que mantener esta distancia al convivir con otros ayudará a evitar el contagio.

  Además, también debemos evitar el contacto físico con otras personas. A lo largo del día podemos entrar en contacto con objetos en los cuales se encuentre el virus contaminando así la superficie de la piel. 

  Con estas pequeñas acciones podemos frenar la propagación del Coronavirus en la población; así, aunque no estemos eliminando el virus, los recursos de de salubridad pueden enfocarse en los pacientes con cuadros críticos para reducir la cantidad de defunciones.